La SD Huesca, un año más, ha acudido a la Basílica de San Lorenzo a realizar la tradicional ofrenda al patrón de la capital oscense. Directivos, cuerpo técnico y la plantilla al completo se han encomendado al Santo para que les de la protección necesaria para afrontar la nueva temporada.
En esta ocasión, Carlos Laguna y Miguel Avellanas eran los encargados de depositar el centro de flores a los pies del patrón.
El acto comenzaba con unas palabras del sacerdote Javier Alzueta. Tras él, Juanjo Camacho, como capitán del equipo, leía la ofrenda. Lo primero, agradecía al Santo su compañía en la temporada histórica que se vivió el pasado año. "Este año, nuevos retos y nuevas ilusiones", añadía. Le pedía al patrón "salud en las lesiones y disciplina y empeño en el trabajo". Tenía el capitán palabras de recuerdo para Armando Borraz, "incansable azulgrana que seguro desde el cielo seguirá animando". Camacho también se acordaba de los aficionados. "Fuerza a la afición para que continúe acudiendo al Alcoraz. Nos comprometemos a dejarnos el alma para que se sientan orgullosos de tener un equipo con unos valores muy definidos", afirmaba.
Posteriormente, Toño Julve pronunciaba un poema en el que deseaba los mayores éxitos al equipo en esta nueva temporada.
Con la foto de grupo terminaba un sencillo pero emotivo acto con el que el club oscense volvía a rendir su particular homenaje al patrón de la ciudad.
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