“El césped como protagonista”, esa es la premisa del diseño del nuevo Alcoraz, en palabras de Ignacio Lacarte, arquitecto que se ha encargado de las obras de la SD Huesca desde 2009. Un tiempo en que el estadio se ha ido adaptando a las crecientes necesidades del equipo, coronadas con el actual ascenso a Primera División. “Esto supone unos grandes condicionantes que varían respecto a los últimos trabajos de 2016, en aspectos como la prensa, la afición y la iluminación”, explicaba el arquitecto en la visita a las obras con los medios de comunicación, celebrada este martes.
Con un coste de 4 millones de euros, los trabajos cuentan con unos plazos de ejecución que tienen el arranque de la competición como límite. Desde la coordinación del proyecto se marcan tres grandes grupos de actuación, que fijan los mínimos necesarios para poder acometer el inicio de LaLiga con garantías.
La creación de nuevos asientos, “en los que hemos buscado la calidad y la dotación de nuevos servicios al aficionado, por encima de la cantidad”, es uno de los grandes objetivos de los cambios en el estadio, que alcanzará las 7.500 plazas. La ampliación se llevará a cabo en los dos goles, que aumentarán el número de filas, en un diseño que se ajusta también a las directrices de LaLiga para la colocación de la publicidad y la ubicación de los fotógrafos, además de reforzar la seguridad, a través de vomitorios y vías de evacuación. El gol norte estará finalizado para el inicio de LaLiga, aunque la cubierta se colocará en las siguientes semanas, aprovechando los partidos como visitantes.
El edificio principal de El Alcoraz es el que se verá más modificado con las obras. “Se creará un espacio mucho más transparente, gracias a un mirador de cristal que permitirá ver el césped nada más acceder al edificio”, explicaba el encargado del diseño. Con unas características similares, marcadas por ambientes diáfanos y flexibles, se creará un palco para empresas con capacidad para 108 plazas, así como siete cabinas acristaladas a modo de palcos vips. También varias salas anexas para acoger posibles eventos. Además, se están llevando a cabo mejoras de los aseos o la creación de nuevas zonas de bar para las zonas de preferencia de esta parte del campo.
En esta misma estructura se mejoraran los espacios para la prensa, aunque de acceso independiente, ya que como apuntaba el arquitecto, uno de los principales requisitos de la nueva normativa es que “no coincidan en la circulación los equipos, los periodistas y las autoridades”. Con ese fin, se establecerá una escalera en la zona exterior, en la que los medios de comunicación llegarán directamente hasta la planta superior, donde se amplían los pupitres y las cabinas de prensa, que se extenderán hasta las actuales tribunas. La sala de prensa estará en la planta calle, así como una nueva zona mixta, “que representará un paso intermedio para los jugadores en el camino entre el vestuario y el autobús”, detallaba Lacarte.
La mejora de la iluminación era otro de los grandes aspectos requeridos por la competición, y para el que se instalarán nuevas torres, ubicadas fuera del perímetro del estadio. Tendrán una altura total de 37 metros. Los últimos siete para acoger seis filas de seis focos cada una. Esto obligará también a modificar los accesos al campo, aunque se respetará la actual ubicación de los tornos.
Con un plazo de ejecución más largo, pues no son trabajos necesarios antes del arranque de LaLiga, adelantaba el arquitecto que, en las esquinas del campo, se llevarán a cabo unas torres acristaladas de hasta tres alturas, en las que se dará cabida a las oficinas del club.