Con tres goles en la primera parte, los de Vallecas se llevaron la victoria en un encuentro en el que el cuadro oscense no mostró su mejor imagen. Tropiezo para los azulgranas que, pese a ello, siguen líderes de la categoría con una diferencia de cinco puntos.
La SD Huesca llegaba al estadio de Vallecas para afrontar un encuentro importante frente al segundo clasificado: el Rayo Vallecano. Con la baja, por lesión, de Brezancic y por las sanciones tanto del Chimy como de Pulido, Rubi tenía que innovar en el esquema. El técnico catalán puso de entrada a Íñigo López y Carlos David en el centro de la zaga, desplazando a Jair Amador al lateral izquierdo y adelantando la posición a Álex Gallar, que sería la referencia ofensiva.
El encuentro empezaría con un Rayo Vallecano muy ofensivo, intentando sorprender a la zaga azulgrana buscando, en la mayoría de sus jugadas, la velocidad de sus atacantes y de sus bandas. Así llegarían los dos primeros tantos de los madrileños. Tras un rechace de la zaga oscense, el jugador rayista, Emiliano Velázquez, llegaría para rematar fuerte y raso el esférico e impondría el uno a cero en el marcador. Un mazazo duro para los oscenses que se acentuaría un minuto después con el gol de Adrián Embarba, tras un despeje desafortunado de Álex Remiro. Se revivía la imagen de la primera parte frente al Real Valladolid, algo que no beneficiaba a los oscenses, los cuales intentarían revertir la situación sin éxito.
Los minutos iban pasando y los locales seguían atacando, esta vez, desplegando un juego muy directo y vertical usando la banda izquierda y la derecha. Los de Rubi necesitaban tranquilizarse y demostrar que podían asociarse sin complicaciones para crear oportunidades de cara al gol. Juan Aguilera fue el primer jugador que lo intentó. En el minuto 22, el madrileño intentaría sorprender al portero rayista tirando desde fuera del área pero el esférico se iría desviado.
Los nervios de los azulgranas se incrementaron aún más cuando Raúl de Tomás encontró los tres palos. La jugada la empezaría Baiano. El brasileño se internaría desde la banda y pasaría el balón, el cual terminaría empujándolo el delantero dominicano. A pesar de la actuación del equipo oscense en la primera parte, la afición desplazada a Vallecas veía esperanzas y no dejó de apoyar al equipo en ningún momento.
La SD Huesca necesitaba reaccionar y cambiar la mentalidad porque el dominio del Rayo Vallecano era total. Tras el descanso, Rubi quería dar más profundidad al equipo y dió entrada a Rulo por Carlos David, trasladando a Jair Amador al centro de la defensa. A primera vista los de Aragón salieron muy activos, proponiendo un juego diferente al de los primeros minutos, acercándose al área contraria pero la defensa madrileña estaba muy atenta y llegaba a desbaratar todas las ocasiones de los visitantes. Ante esto, el técnico catalán no daba nada por perdido y decidió cambiar a Moi Gómez y a Alexander González por Camacho y Rescaldani, respectivamente.
Iba pasando el tiempo y las oportunidades más claras aparecieron, teniendo como protagonistas a Álex Gallar y a Gonzalo Melero. El joven catalán la tuvo de falta directa y llegó a obligar al portero Alberto García a hacer una gran intervención. La segunda ocasión llegaría gracias a un córner que remataría de cabeza Melero pero que atraparía nuevamente el portero rayista. Ante las iniciativas de los azulgranas, el Rayo Vallecano terminaría el partido atacando, haciendo que los visitantes se ahogaran cada vez más ante la presión local.
La SD Huesca termina un partido duro,que se le hizo cuesta arriba. Sin llegar a desplegar su juego al cien por cien, los oscenses terminaron pecando de imprecisión y de poca efectividad de cara a puerta, algo que los terminó castigando. Una derrota que podía pasar y que sigue dejando a los azulgranas líderes de la categoría con una diferencia de cinco puntos frente al segundo clasificado.