La versión más competitiva que reclamaba Oltra la previa de la visita a la UD Las Palmas se vió, pero la victoria no llegó. La SD Huesca fue un equipo más intenso y aguerrido, firmando una buena primera parte que finalizó con ventaja, pero dos zarpazos locales, en la mejor demostración de la calidad que se les presupone, mataron las opciones de que el domingo fuera verdaderamente de resurrección.
La más clara de los de los primeros minutos fue para Las Palmas a balón parado, en una falta directa que encontró la magistral respuesta de Dani Jiménez, volando para detener el disparo ajustado al palo. Era un poco antes de la media hora de juego, que se alcanzaba con la SD Huesca más presente en campo propio, pero sin excesivo sufrimiento.
En el área contraría, Enol y Luna probaron de inicio al guardameta local, antes de que el colombiano consiguiera batirlo en el 39. Fue en una contra en la que el portero no midió la salida fuera del área, y Luna la tocó lo justo para superarlo y plantarse delante de la portería, haciendo un pase a la red. Y consiguiendo así que la SD Huesca se fuera a vestuarios por delante en el marcador, tras un gran esfuerzo defensivo de todo el equipo en los últimos minutos antes del descanso.
Arrancó la segunda en un ida y vuelta que no podía favorecer a los de Oltra, con la de sobras conocida pegada de Las Palmas. La muestra de ello llegó en el 53 con un disparo de Jesé desde la frontal que dio en el poste y se convirtió en el 1-1.
Tocaba apretar dientes para atar el punto y conseguir convertirlo en tres. Laquintana y Michael fueron los primeros cambios, después de una clara ocasión de Las Palmas, en un disparo cruzado de Estanis que no encontró portería por poco. Pero apenas tres minutos después, en el 69, el mismo Estanis no perdonaría. En una contra con metros por delante que acabó en el 2-1.
Sergi Enrich y Efe fueron los siguientes en saltar al terreno de juego, buscando nuevos recursos ofensivos. Mismo objetivo en la salida de Jordi Escobar. Y el equipo peleó, y llegó a buscar portería, dejando a los locales pidiendo la hora, pero sin poder evitar que la victoria fuera para ellos.