Sumó la SD Huesca un punto en su visita al campo de La Victoria, en un partido espeso, en el que no logró aprovechar la doble ventaja con la que jugó toda la segunda parte. Unos primeros 45 minutos de intensidad máxima, con cuatro goles en apenas 15 minutos, dio paso a una segunda de poca claridad, en la que los azulgranas se tuvieron que conformar con un punto en la matinal del domingo
Porque si el debut en El Alcoraz ya fue un aviso de la dificultad de la categoría, el primer partido a domicilio volvió a confirmar que sumar tres puntos va a ser siempre una batalla más que complicada.
Para muestra, el arranque del encuentro. Entraba en pocos planes un inicio como el que se vivió en La Victoria, donde apenas se había cruzado el cuarto de hora de partido y ya se habían vivido cuatro goles. Porque en la primera acción del encuentro, lograron los locales adelantarse tras un robo. Y allí comenzó un auténtico toma y daca. Iván Rodriguez empataba en el 9, en una definición perfecta por encima del portero tras un pase al hueco de Mario. Pero la igualdad duraba poco, y en el 12, volvían a adelantarse los locales. Apenas cinco después, Tresaco devolvía la del inicio, e interceptaba una salida de balón para disparar cruzado. 2-2 el minuto 17.
El paso de los minutos dio algo de pausa al encuentro, después del frenético arranque, y el empate se mantuvo hasta llegar al descanso. Pero justo antes del final de la primera parte se producía otro momento clave para el encuentro, Kita veía la amarilla por una entrada sobre Diego Gómez, que suponía la segunda, y en la protesta, Javi Moyano era expulsado también, dejando a su equipo con 9 para la segunda parte.
Con esta doble ventaja, hizo Jardiel un triple cambio. Cristian Herrera, Jimmy y Douglas ocuparon el lugar de Sielva, Iván Rodríguez y Diego Gómez, buscando más presencia en área rival. Pero seguía plantando cara el conjunto local, instalado en su campo, en busca de una a la contra.
Osan por Tresaco fue el siguiente cambio. Ganó presencia en área el conjunto azulgrana, pero no conseguía la claridad necesaria en el último tramo, entrando así en los últimos diez minutos de partido. Sergi Enrich fue el último en saltar al terreno de juego, por Luismi. Y aunque se jugó el descuento en campo local, el pitido local dejó la celebración en la grada, como si de una victoria se tratara, y un sabor de oportunidad perdida entre los azulgranas.