Apenas unas horas después de aterrizar en Huesca, Guillem Molina compareció ante los medios de comunicación en El Alcoraz, en sus primeras palabras como jugador azulgrana. Acompañado de Javier Sanz, director deportivo, habló de su experiencia y ganas de sumarse al proyecto, que en tres días volverá a competir.
“El Huesca es un equipo pues muy grande que obviamente para mí tendría que estar en categorías superiores y creo que era un buen reto para mí. Devolver a la categoría a un equipo grande como el Huesca. Eso es lo que me motivó. Además de la confianza que me transmitieron desde el club”, añadió.
Se presentó como jugador: “Vengo del fútbol portugués, pero conozco muy bien la categoría, cuento con amplia experiencia. Hoy he podido conocer al grupo, y se ve buen grupo, con buenas personas y buenos jugadores, y tengo muchas ganas de empezar ya”, aseguró.
También aseguró ser un jugador “polivalente”. “Puedo jugar en dos posiciones, de central y de lateral derecho, central por la izquierda y también por la derecha”, desarrolló. “Me gusta ir al duelo, agresivo, me encuentro cómodo apretando hombro a hombro, con espacio a las espaldas”, dijo, describiéndose también como “un jugador de equipo”.
Con más de 170 partidos en la categoría, la describe como “muy competitiva”. “Es una competición muy difícil, que te obliga a tener humildad y trabajo diario”.