Venció y convenció. La SD Huesca se encontró con su mejor versión ante su afición para lograr los primeros tres puntos en liga de la era Rudé frente al Nástic de Tarragona. Como anunciaba el técnico en la previa, el progreso de su equipo es contante, y este lunes en El Alcoraz, lo demostró.
Unos brillantes 45 minutos iniciales permitieron a la SD Huesca irse a vestuarios por delante en el marcador. Rudé habló en la previa de seguir avanzando sobre su idea de juego, y su equipo dio en El Alcoraz un paso de gigante. Los azulgranas ofrecieron todo un recital ya desde los primeros compases, plantándose en campo rival, y recuperando casi de manera inmediata. Y así, a base de insistencia, llegó el gol. Asistió Pascu casi pegado a la línea de fondo, en un pase al área pequeña, donde Diego Gómez se anticipaba a la defensa, y la tocaba para que acabara dentro.
Se cruzaba la media hora de juego cuando se adelantaban los oscenses, que lejos de retroceder para guardar la ventaja, fueron a por el segundo. Lo tuvo Sergi Enrich en un cabezazo que le sacó el portero, en una gran intervención.
El paso por vestuarios tampoco hizo a la SD Huesca conformarse, y Douglas tuvo la suya minutos después de la reanudación. En el 54, Pascu caía en el área, arrollado por detrás, pero pese a la petición de revisión por parte del banquillo azulgrana, el árbitro no cambiaba su primera decisión.
Esos minutos de incertidumbre dieron pie al mejor tramo del Nàstic, pero una mano salvadora de Gazzaniga mantuvo la ventaja de su equipo, y dio a los azulgrana aire para volver a plantarse en campo rival. Movió Rudé el banquillo, con la salida de Luismi y Collado en primer lugar, y luego de Djetei y Cristian Herrera. Pero antes de dejarle su lugar al canario, pudo Sergi Enrich hacer el segundo, ya que su disparo se fue solo por centímetros.
Se entraba en la recta final del encuentro, cuando llegó la sentencia. Esta vez, logró el equipo cerrar el encuentro. Fue en una acción a balón parado, que culminó Diego Gómez con un potente que tocó el portero para mandarla al poste, pero Collado, atento al rechace, hizo el 2-0 definitivo.