La SD Huesca volvió a sonreír. Los azulgranas se estrenaron con triunfo en su primer encuentro en Primera RFEF. No fue un partido brillante, pero los de Jardiel tiraron de efectividad máxima para empezar con buen pie, y acabar celebrando tras un gol de Óscar Sielva desde los once metros.
Una mano de Gazzaniga fue clave en el primer tramo del encuentro, enviando a córner un balón que se quería colar rozando el larguero. Era un disparo lejano, con el que los visitantes se asomaban por primera vez al área de la SD Huesca. Porque el Sant Andreu salió al cesped de El Alcoraz con la intensidad de la que ya avisaba Jardiel en la previa. El paso de los minutos igualó un poco las fuerzas, pero a los azulgranas les costaba encontrarse cómodos para llegar a zona de finalización con claridad. Así, se llegó al descanso con el marcador inicial.
Quiso cambiar rápido la dinámica el técnico e hizo un triple cambio ya en la reanudación. Gorostidi, Diego Gómez y Sergi Enrich dejaron su lugar en el campo a Douglas, Jimmy y Diego Collado. Y poco a poco, las piezas empezaron a encontrar mejor engranaje.
Diego Collado avisó con un disparo cruzado que se fue rozando el palo, en el 63, y prácticamente en la siguiente jugada, Douglas no encontró los tres palos en un cabezazo a centro de Tresaco. Precisamente el serrablés fue el siguiente en abandonar el campo, dejando su sitio a Agustín Juárez.
En el 75 llegaría la jugada clave del encuentro, cuando un pisotón y consiguiente derribo sobre Douglas en el área era señalada como penalti, y reafirmado tras la petición de revisión. El capitán de la SD Huesca, Óscar Sielva, infalible desde los once metros, convirtió en el primer gol de la temporada para su equipo.
Y allí tocó apretar dientes para mantener la ventaja, con dos revisiones incluídas, una por cada equipo, las dos desestimasdas, y un paradón de Gazzaniga para atar tres importantes puntos, que devolvieron la alegría a El Alcoraz.