Andrés Fernández lo tiene claro: “aquí nadie baja los brazos”. “La gente tiene ganas de competir y dar el máximo, incluso los que están teniendo menos minutos. Primero, tenemos que certificar el objetivo de la permanencia y, a partir de ahí, ir viendo, pero vamos a dar el callo hasta el final”.
Asegura que no tiene que afectar la posición en la clasificación, “primero, como jugadores. Queremos ganar siempre, incluso en un entrenamiento. Y este fin de semana jugamos en casa y con nuestra afición, eso la gente lo tiene bien integrado y tiene que ser así”.
Enfrente un rival, el Tenerife, que llega en buen momento. “Se ha soltado de la presión y está jugando bien. Tiene una buena plantilla y cuerpo técnico, y un delantero, Enric Gállego, que es determinante, siempre da, tanto en juego como en goles”, decía.
Preguntado por su nivel a título personal, aseguraba que “no me quita el sueño el número de puertas a cero, no lo pienso, solo pienso en ayudar a los compañeros. Yo lo que quiero es ganar, da igual cómo”.
Y finalizaba poniendo en valor la unión recuperada esta temporada. “Se ve más unión entre jugadores, club y afición. Hemos conseguido volver a tener más unión con nuestra gente, volver a ese Huesca en el que todo el mundo rema, todo el mundo está unido, y eso se está cogiendo. A partir de ahí, el futuro dirá”.