Un punto guardaba la fría jornada en Andorra. En el nevado paisaje, los azulgranas sumaron su primer empate del año, gracias al tanto de Kortajarena, que logró igualar el gol inicial de los locales. Un punto que aspiran a convertir en punto de inflexión, y poder dejar atrás la mala dinámica de este inicio de la segunda vuelta.
Arrancó el encuentro en Andorra sin dueño, pero con los locales más hábiles a la hora de finalizar las continuas transiciones. De hecho, tenía que estrenar los guantes Dani Jiménez ya en el minuto seis, en un disparo desde la frontal que encontró los tres palos. El paso de los minutos otorgo más precisión a los ataques de los de Jon Pérez Bolo, y se alcanzaba el 18 de partido cuando Dani Ojeda tenía la más clara. Un balón por delante de la defensa dejaba al canario delante del guardameta, y su disparo se iba por poco.
Y del posible gol azulgrana, al tanto local, pues en el 23, un potente disparo de primeras adelantaba al Andorra, imparable para la estirada del guardameta.
Buscó la reacción rápido el Huesca, pero hubo que esperar hasta pasada la media hora de juego para que los oscenses encadenaran varias llegadas al área rival. Y así, en el 36, en la segunda jugada tras un córner, un balón de Ángel Pérez encontró el remate de Kortajarena para poner el 1-1 y finalizar así la primera parte.
El debut de Cantero supuso el primer cambio azulgrana, ocupando el lugar de Enol. Y diez minutos más tarde fue el turno de Jordi Martín y Jesús Álvarez. Apretó el Andorra con varios remates que no encontraron los tres palos, y Sergi Enrich e Íñigo Piña completaron los cambios.
Entró el partido en una sensación de letargo, mientras el descenso de la temperatura se hacía patente. Y aunque un cabezazo de Puli a diez del final, pudo cambiar la historia, el partido acabó muriendo en el reparto de puntos.