Apenas unas horas después de instalarse en la Base Aragonesa, al finalizar su primera entrenamiento al frente de la SD Huesca y en sus primeras palabras tras incorporarse a su cargo, Albert Rudé hablaba de "motivación e ilusión" ante el reto que tiene por delante. Asegurando, también, que fue "el importante proyecto" que le presentó el Huesca lo que le llevó a aceptarlo.
"Estoy aquí básicamente por ese reto que se me ha presentado. No como entrenador, si no ya como persona, me gustan los retos, y creo que estoy hecho para esto, para intentar sacar lo mejor de lo que tengo e intentar conseguir los objetivos que, en este caso, tiene el club. Yo estoy aquí para hacerlos posibles, justamente con mi staff y mis jugadores, y me encuentro muy motivado y muy ilusionado", afirmó.
A la hora de definirse, habló de "un tío normal". "Soy un apasionado del fútbol, un tío trabajador que ha tenido que trabajar mucho para llegar donde ha llegado". Pero también dijo ser "un entrenador muy exigente". "Primeramente, conmigo mismo, y también con mi gente, tanto cuerpo técnico como jugadores, pero con el mismo nivel de apoyo y exigencia".
"Me gusta mucho trabajar, cuidar los detalles, que todo intente salir lo mejor posible en el día a día, porque creo que esa es la forma. Si tú te centras en el proceso, y el proceso es bueno, mejorarás el rendimiento, y el rendimiento te llevará a resultados".
La cultura ganadora, la identidad y el desarrollo del talento son, para Rudé, los pilares de su trabajo, y por tanto, de sus equipos. "Son aspectos innegociables, porque hay unos hábitos que salen día a día y estos hábitos se tienen que transferir al campo, y ser nosotros, siempre".
Habló también de sus primeras sensaciones tras incorporarse a su puesto: "Me he encontrado mucha predisposición, muchas ganas, gente que quiere aportar, que quiere trabajar, que quiere ser partícipe, y eso es la base. Si está eso, luego puedes construir encima".
Por último, trasladó un mensaje a los aficionados azulgranas: "Decirles que se van a encontrar compromiso de trabajo. Vamos a intentar que todos nos lo pasemos bien. Habrá momentos que serán duros y difíciles, porque el camino para conseguir un objetivo tan grande como el que tiene el Huesca, tendrá momentos difíciles. Por eso tenemos que estar unidos todos y remar hacia el mismo lado, porque aunque haya momentos más dulces y más amargos, si estamos unidos y vamos todos hacia el mismo lado, siempre estaremos más cerca de conseguirlo".